Como ser el mejor abogado
Aspectos fundamentales de un profesional del derecho 4.0

Estos son los cuatro puntos fundamentales del nuevo profesional del derecho
Capacidad de adaptación
Pensamiento lateral
Flexibilidad
Innovadores
Puede parecer poco común para quien necesita contratar los servicios de un abogado, el pensar en buscar un profesional que se adapte al usuario y no al revés, es decir, reflexionar de la manera tradicional, nos llevaría a ubicar al profesional del derecho en el centro de la relación y no al usuario.
Sin embargo, con el transcurrir de la cuarta revolución industrial y los cambios de paradigma que ha traído consigo (afortunadamente para el usuario y también para el profesional del derecho), esto ya no es así.
Y en los hechos, esta circunstancia conlleva a que hoy en día, el profesional del derecho que quiera estar a la altura de las circunstancias, deba contar con habilidades blandas (las cuales muchas veces no son parte de la formación académica), además de, claro está, contar con los conocimientos de base propios de la profesión.
¿Cuáles son algunas de las habilidades blandas o soft skills que requieren los profesionales del derecho en su versión 4.0?
Sin dudas, debe tener
capacidad de adaptación a su entorno, y con esto me refiero a romper con los esquemas clásicos con los que nos manejamos desde hace siglos, no desconocer lo que está sucediendo, y trabajar en pos de la educación digital.
Otra de las aptitudes que no pueden faltar es el
pensamiento lateral, entendido como aquél que se desarrolla utilizando la capacidad imaginativa y no resolviendo de manera obvia una situación determinada, y la
flexibilidad, que comprende la apertura a otras disciplinas.
En este marco, un abogado que conozca los avances de la tecnología y cómo éstos influyen de manera directa e indirecta en la vida del usuario, tendrá un plus determinante a la hora de ser o no contratado.
Algunos ejemplos
Podemos pensar en el internet de las cosas y los datos que recolectan los dispositivos a los cuales estamos conectados, ¿Cómo puede esto afectarte como usuario? ¿Qué sucede con la privacidad de los datos? ¿Dónde van esos datos? ¿Qué se hace con ellos? ¿Cómo resguardarte de las posibles filtraciones de esos datos?
Del mismo modo, qué sucede con los
smart contracts y las cláusulas que se establecen en ellos. ¿Cómo podrá ayudarte el abogado en tu consulta si no conoce de qué se habla cuando se menciona
smart contracts?.
¿Qué necesita el usuario?
Abogados que“ se metan a la cancha”, que estén cerca del cliente, que adapten su vocabulario al uso común, que sean claros a la hora de explicar, y que puedan utilizar herramientas como el design thinking aplicado al ámbito legal.
Necesitamos abogados/as que
innoven, pero no desde el uso de un dispositivo electrónico, sino desde su actividad artesanal.
Pensamos en un profesional del derecho que conozca de emprendedurismo, que utilice la tecnología para agilizar y facilitar procesos, y ¿por qué no? Un abogado que sea
versátil,
curioso que encuentre
espacios blancos, y los sepa aprovechar para agregarle valor a sus servicios.
Para finalizar…
¿Será hora entonces de dejar atrás la manera clásica de ejercer el derecho? Es momento de adaptarse, de estar a la vanguardia y sobre todo, de seguir trabajando para que el derecho esté
cada vez más cerca del usuario. ¿Aún te quedan dudas?
Contáctanos Ariadna Lujan Martinez