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Cinco recomendaciones sobre propiedad intelectual

Es necesario destacar desde la génesis que los proyectos deben tener una protección del nombre elegido, es como se van a referir y como lo van a conocer. Van aquí algunos consejos profesionales que sugiero tener en cuenta a la hora de encarar un emprendimiento o simplemente desarrollar un negocio.

  1. Por el principio o un buen nombre.

Toda empresa arranca con un nombre, puede ser el nombre del producto estrella o el nombre comercial que se le quiera dar al emprendimiento. Evidentemente planificar esto es importante y se torna necesario realizar una búsqueda previa para ver si existen marcas similares, parecidas tanto fonéticamente como ideológicamente, o iguales. El por qué de esto tiene una explicación lógica: si existe una marca registrada en el mismo rubro podrá hacer difícil el registro (si bien no es obligatorio tener la marca registrada, esto dará más presencia y seriedad a la empresa).

2. ¿Se protege la idea?

La respuesta a esta pregunta está dada en el hecho de que la propiedad intelectual no protege ideas en sí. Lo que hace es proteger la expresión de las mismas. Por ejemplo, si yo desarrollo un cocepto creativo para vender un producto o tengo la idea de hacer un programa de television, el conocido formato, no puedo evitar que otros lo usen con sus aspectos caracteriticos. Eso no quiere decir que no se pueda proteger mi proyecto, lo que se va a proteger es el desarrollo de la idea y no el concepto de la idea.

3.Si diseñas tenes 2 derechos.

Los diseños, y por ende los diseñadores, estan relacionados con trabajos comerciales y se olvidan que éstos además gozan de protección por su actividad artística. Es decir, un diseño cuenta con la protección del derecho de autor, solamente que al realizarlo, y por su actividad primaria específica, se cede a la persona que solicitó el trabajo. La otra protección que se puede obtener es la de Modelos y Diseños Industriales que protege a las creaciones en su forma bidimensional (diseños) y la forma tridimensional (modelos) por un período de tiempo.

4. Una patente que puede valer mucho.

Si bien es la más conocida junto con la marca, es importante saber que es el trámite más complejo y más extenso que existe en el ámbito de los derechos intelectuales. Una patente técnicamente es un documento que otorga el derecho para impedir que terceros utilicen mi invención por un periodo de tiempo. Cumplido ese plazo, la patente pasa a ser de dominio público. El contenido de la patente es técnico jurídico y protegerá las innovaciones de productos y procesos que en ella se declaren. Una vez obtenida luego de un periodo de tiempo, la patente permitira ejercer todos los derechos. Se puede utilizar la patente o licenciarla pero esto será condicional hasta su entrega.

5. Lo digo o no lo digo.

El secreto industrial o los conocimientos técnicos que son desarrollados para realizar una actividad comercial son muy importantes y muchas veces son infravalorados por el mismo emprendedor. Conocer el negocio, los proveedores y los clientes es una faceta; pero conocer técnicamente el desempeño de los productos, dónde se utilizan mejor; cuáles son las ventajas y las desventajas; cómo es la preparación; y cuáles sus condiciones es un valor que debe tenerse presente y que además, es cuantificable.

De esta manera, la Propiedad Intelectual cubre varios aspectos y los mismos deben tenerse en cuenta para emprender con bases seguras. Es importante consultar a un profesional sobre cómo encarar estos aspectos de manera de lograr un emprendimiento o un negocio exitoso. El registro de marca, la reserva de los derechos de propiedad intelectual, los tramites legales para gestionar el negocio y los contratos que estos generan realizados a tiempo permiten obtener un mejor desarrollo y generan más tranquilidad para el emprendedor.

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